Diputadas/os, Senadoras/es, funcionarias/os y militantes de la Unión Cívica Radical queremos reafirmar el compromiso inquebrantable por la defensa de la vida, en todas sus formas y en cada una de sus etapas. Nos oponemos a la aprobación del proyecto que impulsa la Interrupción Voluntaria del Embarazo.
Somos miembres de un partido que en los más de cien años de existencia se ha convertido en un emblema de la defensa de los derechos humanos, de la lucha por la justicia social y del fortalecimiento de las instituciones democráticas pensadas como plataformas para la creación de políticas de Estado que resguarden los valores de la democracia y garanticen los derechos sociales.
Desde nuestros espacios de representación, asumimos la responsabilidad de levantar la voz de las mujeres que a lo largo y a lo ancho del país exigen y merecen más y mejores derechos, con la convicción de que ello es una expresión a favor del respeto y la protección de la dignidad humana.
Sin lugar a dudas, existe una deuda histórica para con los sectores más vulnerables de nuestra sociedad que resulta imprescindible y urgente saldar, y por ello es necesario seguir avanzando en políticas públicas enfocadas en educación sexual, en protección social y económica y en el cuidado de la salud de manera integral, universal y federal, siempre con una perspectiva de género. Esto es lo que garantiza la efectiva realización de los derechos de las mujeres.
Los proyectos que están siendo debatidos en el Congreso Nacional, proponen la legalización del aborto como única respuesta para atender las desigualdades existentes y combatir la mortalidad materna, con argumentos efectivistas y falaces que plantean injustamente el dilema de elegir entre la vida de la mujer y la del niño/a por nacer. Creemos por un lado, que tal disyuntiva es inaceptable desde el punto de vista de la política pública, y por el otro que esta propuesta pretende abordar el síntoma y no la causa. Por el contrario, el problema de la inequidad en el acceso a la salud reproductiva sólo será posible de saldar con una adecuada atención sanitaria, educativa y con la contención psíquica y socioeconómica de la mujer y de la persona por nacer, antes e incluso después del parto.
La propuesta de legalizar el aborto, introduce en la sociedad un principio de exclusión y descarte de seres humanos, lo que significa más un atajo que la auténtica solución a un problema. El resultado es la vulneración a principios constitucionales y tratados internacionales. No sólo no es una respuesta aceptable jurídicamente, sino que es una acción que implica un costo altísimo. Lo que se pretende instalar como una conquista de derechos de la mujer en su libertad para elegir sobre su cuerpo, es en realidad una restricción de derechos al acabar con la protección de la vida de la persona por nacer.
Estamos convencidos que todas las personas, desde la concepción y cualquiera que sea su estado de desarrollo, tienen derecho a la vida y merecen una tutela jurídica. Para nosotras/os es inaceptable clasificar la calidad de “ser persona” y su “dignidad” en grados, y que esto nos lleve a negar en algunas circunstancias el rasgo de humanidad que llevamos intrínsecamente, visión que puede resultar muy peligrosa y contraria a los principios de una sociedad que debe bregar por la igualdad de oportunidades y la protección de los/as más débiles.
Este no es un planteo moral o religioso. Es pura y exclusivamente una reafirmación de derechos. Y en particular, del más importante de todos: el derecho a la vida.
Como dirigentes de la Unión Cívica Radical y en la certeza de que el debate y la discusión en el ámbito de las instituciones republicanas es el mejor camino para asumir los compromisos que asumimos con la ciudadanía, es que rechazamos la propuesta de “Aborto Legal, Seguro y Gratuito” y promovemos la adopción de medidas que apunten a reducir efectivamente la brecha de desigualdad entre las mujeres, con la convicción irrenunciable de que es posible, e imprescindible, proteger las dos vidas.

Silvia ELIAS DE PEREZ – Inés BRIZUELA Y DORIA – Silvia GIACOPPO – Gabriela BURGOS -Martín HERNANDEZ – Soledad CARRIZO – Horacio GOICOECHEA – Estela REGIDOR BELLEDONE – Federico ZAMARBIDE – Mario ARCE – Julián DINDART –